Historia y evolución de la Inteligencia Artificial

Historia y evolución de la Inteligencia Artificial

Chatbots, asistentes virtuales, herramientas predictivas, autos inteligentes… La Inteligencia Artificial hoy está en todos lados y toca todas las industrias. Las empresas que han incorporado esta tecnología a tiempo, hoy marcan la diferencia tanto puertas adentro como también de cara a los clientes. Es un monstruo digital que no para de crecer. Por eso, hoy queremos hacer una pausa y dedicarnos a entender de dónde viene esta tecnología moderna. ¿Quién inventó la Inteligencia Artificial? ¿Cuándo surge? ¿Cuáles fueron sus antecedentes? Acompáñanos a descubrir su historia.

Si no sabes qué es la IA y cómo funciona, te invitamos a leer este artículo y entender mejor esta tecnología.
 
¿Quién inventó la IA?


Para responder esta pregunta debemos remontarnos al año 1950. En ese momento, Alan Turing, reconocido por descifrar los códigos de la máquina Enigma en la Segunda Guerra Mundial y precursor de la informática moderna, publicó un artículo con el título “Computing machinery and intelligence”, donde presentó un método para determinar si las máquinas podían “pensar”, imitando el comportamiento humano durante una conversación. El experimento que propuso en ese artículo fue lo que hoy conocemos como Test de Turing, y lo que le otorgó el título de ‘Padre de la Inteligencia Artificial'. 
 
Pero no fue sino hasta 1956, en la Conferencia de Dartmouth, donde se creó y presentó oficialmente el término de Inteligencia Artificial. Los científicos e informáticos John McCarthy, Marvin Minsky y Claude Shannon la definieron como “la ciencia e ingenio de hacer máquinas inteligentes, especialmente programas de cálculo inteligente”.  
 
Estos científicos predijeron que en la década siguiente estaría lleno de máquinas inteligentes para el uso diario, incluso comenzó a visualizarse la incorporación de esta tecnología moderna en películas, pero no trascendió la pantalla hasta aproximadamente 40 años después. 
 
La edad dorada de la IA 


A partir de los ‘90, el desarrollo de la IA cobra protagonismo en las grandes compañías tecnológicas. Con la llegada de internet, muchas empresas incorporaron la tecnología para mejorar sus procesos de análisis, teniendo en cuenta el volumen de datos que el mundo digital conllevaría. 
 
En 1997 tuvo lugar uno de los hitos más importantes en la historia de la Inteligencia Artificial: la creación de Deep Blue. Así se llamaba la computadora que fabricó IBM, y venció al campeón mundial de ajedrez Gari Kasparov. Este acontecimiento tuvo mucha repercusión, ya que salía del ámbito académico y ponía esta tecnología de vanguardia en una actividad cotidiana. 
 
Si bien en los ‘60 se lanzó ELIZA, el primer bot desarrollado en el MIT capaz de mantener un diálogo en inglés con una persona, mirando la historia desde la actualidad, el chatbot que marcó la diferencia fue SmartChild en 2001. Estaba disponible en plataformas de mensajería como MSN Messenger, con rápido acceso a datos de otros servicios y la finalidad de mantener diálogos divertidos con los usuarios. Muchos lo consideran el precursor de Siri. 
 
iRobot fue la empresa que creó la famosa aspiradora autónoma “Roomba”, el primer producto comercial exitoso que utilizó el principio de IA (2002). Con un sensor y un consumo de energía regulado, Roomba fue el punto de partida para el desarrollo de múltiples dispositivos autónomos en los años siguientes. 
 
A fines del 2008 aterrizó en el mercado una nueva aplicación de Google que reconocía la voz humana. Los enormes volúmenes de información que los usuarios le entregaban a la empresa le permitió a una serie de computadoras aprender patrones y desarrollar lo que hoy conocemos como reconocimiento de voz. Esta tecnología estaba disponible en lo que en ese entonces era el nuevo iPhone. Fue un gran avance, ya que la aplicación conseguía un 90% de precisión al escuchar la voz humana. Esto resonó en un boom de los asistentes virtuales. Los años siguientes, las empresas líderes lanzaron sus productos con aprendizaje profundo. Apple presentó su asistente virtual “Siri” con el lanzamiento del iPhone 4S en el año 2011, en junio del año siguiente Google presentó “Google Now”, y dos años después (2014), Microsoft dio a conocer el suyo: “Cortana”. 
 
Para ese entonces, ya todos estábamos familiarizados con la IA, ya sea entendiéramos o no el concepto, la mayoría de la sociedad utilizaba herramientas que estaban desarrolladas con esa tecnología.  
 
En los años siguientes, y hasta la actualidad, pudimos observar cómo la IA sigue creciendo y ganando terrenos en distintos ámbitos. Por ejemplo, en 2018 grandes empresas del sector automovilístico como Tesla y Audi, se interesaron por la tecnología y su aporte a lo que sería la conducción autónoma. También industrias como el turismo y la seguridad utilizan soluciones basadas en IA para evaluar y prevenir la probabilidad de accidentes, y la lista podría seguir. 
 
Tantos años desarrollando y mejorando esta tecnología pone en evidencia el gran potencial y la gran ayuda que la IA significa en el mundo tecnológico. Es una herramienta que ha transformado a las empresas en organizaciones más eficientes, automatizando procesos y permitiéndoles a los colaboradores poner el foco en cuestiones más estratégicas.